¿Qué prueba genética elegir? Una consulta con Genaro

Sofía M. Álvarez Ríos. 

El otro día os trajimos un post sobre las pruebas genéticas que se usan para el abordaje de los distintos tipos de enfermedades genéticas. Sin embargo, esta es solo una de las muchas formas según las cuales se pueden clasificar las numerosas pruebas genéticas que existen. En el post de hoy os presentamos varios criterios de clasificación, y os explicamos las distintas tipologías de pruebas que existen en función de cada criterio.

Teniendo en cuenta que existen numerosas pruebas genéticas, y que cada una tiene sus particularidades, al principio puede parecer complejo clasificarlas, pero si nos acompañas a través de este post verás que es más simple e intuitivo de lo que imaginabas.

Para hacerlo más divertido, imaginemos que ganamos un sorteo realizado por una clínica o una empresa, y el premio es la realización de la prueba genética que tu elijas. En la clínica ofrecen muchas pruebas diferentes, por tanto, ¿Cómo puedes saber cuál es la más adecuada para ti?

Para descubrirlo, solicitamos una consulta con el genetista principal de la clínica o de la compañía, al que a partir de ahora llamaremos GENARO.

Genaro comienza explicándonos que el primer criterio para decidir cuál es la mejor prueba genética para nosotros son las condiciones de salud y la historia familiar que presentamos. Para ver cuál es nuestra situación, Genaro nos hace las siguientes preguntas.

¿Tiene algún tipo de síntoma o afectación que le haya hecho sospechar a usted o a su médico de que padece una enfermedad o síndrome genético? En ese caso, le recomendaría que se realizase una prueba de diagnóstico genético para confirmar o descartar esa enfermedad concreta que cree que podría presentar. La prueba de diagnóstico genético estará especialmente diseñada para detectar la mutación que cause la enfermedad de la que sospechamos.

Suponiendo que no sea nuestro caso, Genaro debe continuar su ronda de preguntas.

¿Tiene usted una historia familiar consistente de enfermedad genética? Disponemos de unas pruebas genéticas llamadas pruebas predictivas por historia familiar cuyo objetivo es verificar si un paciente ha heredado las mutaciones patogénicas presentes en su familia y responsables de enfermedad. Si en su familia hay una enfermedad que aparece en muchos de sus miembros y tiene una componente genética, por ejemplo, el cáncer de ovario, creo que sería la mejor prueba que podría realizarse.

En caso de no presentar tampoco historia familiar de ninguna enfermedad, GENARO entiende que, atendiendo al primer criterio de clasificación, somos pacientes sin síntomas y sin historia familiar, por lo que la prueba más adecuada para nosotros sería una prueba de tipo predictivo sin historia familiar previa.

Genaro nos explica lo siguiente: “A través de nuestra prueba predictiva se pueden estudiar variantes de susceptibilidad para diferentes enfermedades complejas. Pero quiero que entienda bien lo que esto significa: el hecho de tener una predisposición genética a una determinada enfermedad, no significa que vaya a desarrollar esa condición necesariamente. Es conveniente recordar que las pruebas genéticas predictivas solo explican una proporción de la variación genética relacionada con una determinada patología. Por ello, si obtiene un resultado negativo para una determinada enfermedad, esto solo implica que no presenta ninguna variante de las que se estudia en nuestras pruebas, pero puede presentar otras muchas que le predispongan a esa enfermedad y que nuestra prueba no analice. 

A continuación, Genaro nos aclara que el segundo criterio para decidir cuál es la mejor prueba genética para nosotros es el contexto reproductivo en el que nos encontramos. Para descubrirlo, nuevamente nos hace unas sencillas preguntas.

¿Está usted embarazada? Porque si es así, podría beneficiarse de nuestras pruebas prenatales no invasivas, capaces de detectar anomalías cromosómicas en el feto a partir de una muestra de sangre materna.

¿Está planeando tener hijos con su pareja? Si ese fuera su caso, le recomendaría que se realizase un test de portadores, para estudiar si usted y su pareja son portadores de la misma enfermedad monogénica recesiva. En caso de ser así el bebé tendría un 25% de posibilidades de nacer con dicha patología, y es importante que lo tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones.

¿Acaba de tener un bebé? Existen pruebas de cribado neonatal para recién nacidos, que buscan detectar variantes patogénicas o posiblemente patogénicas relacionadas con enfermedades de aparición durante la infancia. Si ha tenido un bebé recientemente, esta es la prueba que le recomiendo.

En caso de encajar en una de las tres situaciones anteriores, la prueba correspondiente sería la más adecuada para nosotros. Sin embargo, dado que ninguna se adapta a nuestras circunstancias actuales, seguiremos adelante con la prueba de tipo predictivo sin historia familiar previa.

El tercer criterio para decidir qué prueba es más adecuada para nosotros es el porcentaje de nuestro genoma queremos analizar. Existen tres opciones:

  • Secuenciar nuestro genoma completo (lo que incluye tanto regiones intrónicas no codificantes, como regiones exónicas codificantes y regiones intergénicas).
  • Secuenciar nuestro exoma, que es la parte codificante del genoma. Consiste en secuenciar todos nuestros genes, pero ninguna región intrónica o intergénica.
  • Secuenciar un determinado conjunto de genes seleccionados (llamado panel de genes). Esta opción es adecuada cuando se quiere obtener una información más concreta, por ejemplo, sobre el estado de un órgano o sobre una patología en particular.

Piénselo y decida, nos dice Genaro. Bien, ya estamos terminando. Es posible que si no está relacionado con el mundo de la genética no se lo haya planteado hasta ahora, pero, el cuarto criterio sería qué tipo de variantes genéticas quiere que se analicen en la prueba que se va a realizar.

Muchas de nuestras pruebas se basan en el análisis de SNPs (por sus siglas inglesas Single Nucleotide Polymorphism, que en español sería polimorfismo de un solo nucleótido). Se trata de un tipo de mutación puntual muy frecuente y que afecta a una única base o nucleótido. Sin embargo, tengo que hacer otra puntualización, porque es importante que entienda que existen SNPs muy relacionados con una determinada enfermedad, por tanto, su presencia implica un elevado riesgo de padecerla, mientras que otros están más débilmente asociados, por lo que su presencia implica un riesgo de padecerla mucho menor. Dicho de otra forma, los distintos SNPs no tienen el mismo peso en el desarrollo de las diferentes enfermedades, la presencia de algunos implica un riesgo mucho mayor que la de otros.

Genaro nos explica que a pesar de que las pruebas genéticas basadas en el análisis de SNPs son muy frecuentes, en su portfolio también tienen pruebas genéticas que analizan otro tipo de variantes genéticas, como por ejemplo variantes estructurales que afectan a regiones más amplias del genoma (Copy Number Variants o CNVs, duplicaciones y deleciones génicas, etc.).

Nos comenta que es otra decisión que tenemos que tomar, y que habitualmente depende de cuál sea el objetivo que queremos conseguir analizando nuestro ADN.

Para terminar, Genaro concluye que el quinto y último criterio es el carácter de la prueba. Nos aclara que hasta ahora solamente nos ha hablado de pruebas de carácter médico, pero que existen pruebas de genética recreativa, cuyo propósito es indagar en la información que nos proporciona nuestro ADN y descubrir curiosidades sobre uno mismo. Este tipo de pruebas, muchas veces llamadas pruebas directas al consumidor, permiten descubrir de dónde procedemos genéticamente (test de ancestría), la forma en la que absorbemos y digerimos vitaminas y ciertos nutrientes, el nivel de proactividad respecto al ejercicio físico, etc.

 

De esta forma, Genaro nos ha explicado hasta cinco criterios según los cuáles podemos clasificar las distintas pruebas genéticas que existen. Evidentemente, hay muchos más, y la clasificación de pruebas genéticas es abierta y dinámica, esta que presentamos es sólo una de las muchas opciones válidas que existen.

Esperamos que esta breve consulta virtual con Genaro os haya ayudado a entender mejor el complejo mundo de las pruebas genéticas.

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