Tus genes piden vacaciones

tus genes te piden vacaciones

Gema Escribano

Con la llegada del verano ¿A quién no le apetece tomarse unas vacaciones y romper con la rutina diaria? Aunque echando la vista atrás, es posible comprobar cómo el concepto de “tomarse unos días” ha cambiado drásticamente. No me imagino a nadie de nosotros viajando o yéndose a ese destino paradisíaco tan deseado sin su ordenador, su teléfono móvil o su cámara de fotos.

 trabajo

Hace unos cuantos años era imposible pensar que nuestros abuelos o padres se llevaran de vacaciones las máquinas con las que trabajaban. Sin embargo, hoy en día, es posible ver en nuestras playas iPads y teléfonos móviles como cualquier día de oficina. No desconectamos.

De tal situación nace la necesidad de crear espacios sin conexión a internet o viajes organizados para encontrar la máxima relajación y bienestar lejos de cualquier aparato electrónico. Es importante que en nuestros días de descanso, descansemos.


¿Qué opinan vuestros genes sobre las vacaciones?

¿Es necesario, genéticamente, desconectar totalmente algunos días al año?


Un estudio genético liderado por la Universidad de California en San Francisco responde. En el estudio, realizado en un resort californiano alejado de la ciudad, fueron examinados varios grupos de personas antes y después de disfrutar una semana en las instalaciones del resort. La mitad de las personas disfrutó de unas vacaciones en el complejo y la otra mitad entró en un programa de meditación y entrenamiento en los que se incluía meditación con mantra, yoga y ejercicios de autorreflexión.

Los científicos partían de la hipótesis de que tomar unas vacaciones reduce los procesos biológicos relacionados con el estrés del trabajo, por lo que se centraron en averiguar si existía algún cambio en la expresión génica relacionado con ésta desconexión al trabajo.

 El resultado fue sorprendente: los resultados de los análisis realizados antes y después de la estancia eran diferentes. Existían cambios significativos en la actividad de los genes antes y después de las vacaciones.

Los investigadores examinaron la expresión en 20.000 genes con el fin de averiguar cómo cambia la actividad en las diferentes situaciones. A partir de un análisis del transcriptoma y una comparación de redes de expresión génica entre los participantes, se encontraron perfiles moleculares informativos sobre el estrés y envejecimiento.

Las variaciones más notables en la actividad génica se relacionaron con la respuesta al estrés y la función inmune. Además, también se observaron cambios en las rutas proteicas relacionadas con las defensas del organismo, formación de heridas y la inflamación.

Otro cambio notable debido al efecto de relajación fue la supresión de la vía de síntesis de poliaminas relacionadas con la proliferación celular y la supresión de genes de respuesta al estrés.

Aunque ambos grupos mostraron mejoras en su rendimiento y salud hasta un mes después de las vacaciones, el grupo de meditadores tuvo menos síntomas de “depresión post-vacacional” y menos estrés durante más tiempo con respecto al otro grupo.

«Según los resultados, el beneficio que experimentamos de la meditación y las vacaciones no es estrictamente psicológico: hay un cambio claro y cuantificable en cómo funcionan nuestros cuerpos», dice Rudolph Tanzi, profesor de Neurología en la Universidad de Harvard, y director de la Unidad de Investigación sobre Genética y Envejecimiento del hospital general de Massachusetts.

«Es intuitivo que tomar unas vacaciones reduce los procesos biológicos relacionados con el estrés, pero aun así era impresionante ver los grandes cambios en la expresión génica producidos por estar lejos de los ritmos del trabajo, en un ambiente relajado, un corto período de tiempo. Estos resultados tendrán que ser replicado para ver si los cambios se invocan de manera fiable en las mismas circunstancias, en futuros estudios, y comparados con un grupo control en sus hogares», dice Elissa S. Epel, profesora de Psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco, y primera autora del estudio. 

CONCLUSIONES

Este estudio pionero, realizado en personas sanas, contribuye a conocer mejor los mecanismos moleculares que nos acompañan en nuestras situaciones cotidianas, además plantea cómo, con pequeños cambios en nuestro estilo de vida, se puede reducir la expresión de genes relacionados con respuesta al estrés.

tus genes te piden vacaciones

Es necesario para nuestros genes “desconectar”. También del móvil y de las redes sociales. Tómate unos días de descanso para reflexionar, meditar y relajarte. Estoy segura, que en un futuro no muy lejano, nuestros médicos y expertos nos recetará: “VACACIONES Y MEDITACIÓN. Es todo lo que necesitáis tus genes y tú”.

 

 

 

 

 

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