La obesidad podría alterar la actividad linfocitaria en pacientes con enfermedades alérgicas

Rubén Megía González, Genotipia

 

Un nuevo estudio, realizado por investigadores del Instituto Salk de Estudios Biológicos, los Institutos Gladstone y la Universidad de California en San Francisco (UCSF), ha determinado que la obesidad puede alterar la actividad del sistema inmunitario en modelos de ratón. Este descubrimiento podría tener un gran impacto en cómo se tratan diferentes enfermedades, como el asma o las alergias, en personas obesas.

La obesidad es una alteración de la salud en la que existe una acumulación excesiva de grasa en el tejido adiposo de una persona. Esta condición, que afecta a más de un 40% de toda la población adulta estadounidense, es un factor de riesgo en el desarrollo de multitud de enfermedades cardiovasculares, diabetes e incluso problemas óseos y articulares. Se estima que alrededor de la mitad de la población estadounidense sufrirá esta condición en el año 2030.

“Vivimos en una era en la que la ratio de obesidad se está incrementando en todo el mundo”, explica el Dr. Alex Marson, autor y director del Instituto de Inmunología Gladstone- UCSF. “Los cambios en la dieta y la composición corporal pueden afectar el sistema inmunitario, por lo que debemos pensar en cómo las enfermedades que involucran al sistema inmunitario pueden diferir entre los individuos.”, añade.

Ahora, un estudio publicado en la revista Nature ha relacionado, además, la obesidad con diferentes cambios del sistema inmunitario tanto en modelos animales como en pacientes humanos. El trabajo podría tener grandes implicaciones en el tratamiento de enfermedades inmunitarias en personas obesas.

obesidad sistema inmunitario
Los investigadores han encontrado que la obesidad puede alterar la actividad del sistema inmunitario, con implicaciones en tratamiento de enfermedades como la dermatitis. Imagen: Linfocitos T (derivada de Blausen.com staff (2014). «Medical gallery of Blausen Medical 2014». WikiJournal of Medicine 1 (2). DOI:10.15347/wjm/2014.010. ISSN 2002-4436. – Own work, CC BY 3.0).

Los ratones obesos con dermatitis atópica presentan una actividad linfocitaria alterada

El estudio está basado en unos primeros resultados que el patólogo Sagar Bapat, autor principal del estudio e investigador en la Universidad de California en San Francisco, obtuvo durante su posgrado en el Instituto Salk. En ese entonces, Bapat buscaba determinar cómo la obesidad influye en la aparición y el desarrollo de dermatitis en modelos murinos. En este primer trabajo, el patólogo determinó que los ratones obesos desarrollan una dermatitis más potente que sus contrapartes sanas.

Para comprender el motivo detrás de estas diferencias, Bapat y su equipo analizaron las células inmunes en cada uno de los dos grupos de ratones. El equipo encontró que, mientras que en ratones no obesos se observa una actividad linfocitaria de tipo Th2, en ratones obesos existe una actividad linfocitaria diferente: Th17. Es decir, a nivel molecular, la dermatitis atópica en ratones obesos es totalmente diferente a la misma enfermedad cuando se produce en ratones no obesos.

“Lo que esperábamos encontrar en los ratones obesos era simplemente un mayor grado del mismo tipo de inflamación”, indica Bapat. “Por el contrario, vimos un tipo de inflamación completamente diferente”, añade.

Los tratamientos convencionales para la dermatitis atópica empeoran la enfermedad en ratones con obesidad

En un segundo paso del estudio, los investigadores trataron a los ratones obesos con un fármaco para aliviar la dermatitis atópica. Tras el tratamiento, observaron que el medicamento no tenía efecto curativo en ratones obesos. Es más, la enfermedad había empeorado en los ratones tratados que presentaban obesidad.

“El tratamiento se convirtió en un robusto antitratamiento”, explica Bapat. “Esto sugiere que podrías tener gemelos idénticos en el hospital con la misma enfermedad, pero si uno es obeso y el otro es delgado, tal vez el mismo medicamento no funcione en ambos.”

Los autores sospechaban de la implicación de PPARγ, una proteína relacionada con la regulación de las células adiposas, en la diferencia de la respuesta entre ratones obesos y no obesos. Por ello, trataron al grupo de ratones con obesidad con un fármaco activador de PPARγ, rosiglitazona. Tras el tratamiento, los autores observaron una mejoría significativa en la dermatitis de los ratones obesos.

En el estudio, Bapat y su equipo analizaron la actividad linfocitaria de los ratones tratados con rosiglitazona. Los investigadores observaron que la actividad linfocitaria Th17 desaparecía y se observaba actividad de tipo Th2. “En esencia, ‘desengordamos’ inmunológicamente los ratones obesos sin modificar su peso corporal”, explica Bapat.

En una siguiente aproximación, los investigadores administraron fármacos convencionales para el tratamiento de la dermatitis atópica a los ratones “desengordados”. El tratamiento con este tipo de fármacos, que antes empeoraba la enfermedad, resultaba tan eficaz como en sus congéneres no obesos.

La obesidad podría alterar el tipo de inflamación en pacientes con enfermedades alérgicas

Durante el estudio, los autores analizaron datos de pacientes humanos con diferentes enfermedades alérgicas, entre ellas dermatitis atópica. El análisis reveló que los pacientes con obesidad presentan con mayor frecuencia inflamaciones de tipo Th17 que los pacientes no obesos. El equipo determinó, además, que los pacientes obesos presentan con menor frecuencia inflamaciones de tipo Th2.

Los resultados de este nuevo trabajo sugieren la utilización de fármacos dirigidos a la inflamación Th2 en combinación con activadores de PPARγ para tratar la dermatitis atópica en pacientes obesos. ““Nuestros hallazgos preclínicos sugieren que estos medicamentos ya aprobados por la FDA pueden tener un beneficio de cotratamiento único en ciertos pacientes”, explica el Dr. Ronald Evans, autor del estudio y director del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk.

El siguiente paso de los investigadores será determinar qué implicaciones tiene el cambio en la actividad inmunológica que ocurre en pacientes obesos, así como determinar el mecanismo biológico que lo media. “Lo que nos gustaría saber más ahora es exactamente cómo ocurre el cambio de células T”, explica el Dr. Ye Zheng, autor del estudio y miembro del Centro NOMIS de Inmunobiología y Patogénesis Microbiana de Salk.

Artículo original: Bapat SP, et al. Obesity alters pathology and treatment response in inflammatory disease. Nature. 2022 Apr;604(7905):337-342. doi: http://dx.doi.org/10.1038/s41586-022-04536-0

Fuente: How Obesity Can Rewire The Immune System And The Response To Immunotherapy – And How To Change That. https://www.salk.edu/news-release/how-obesity-can-rewire-the-immune-system-and-the-response-to-immunotherapy-and-how-to-change-that/

 

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