Descubierto un nuevo mecanismo de formación de la memoria social

Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante

 

  • Una pequeña molécula es responsable de que reconozcamos a las personas que hemos visto antes: el neuropéptido encefalina, un tipo de neurotransmisor necesario para la formación de la memoria social, según un trabajo publicado en “Molecular Psychiatry”.
  • Hasta ahora se desconocía el papel de esta molécula en el hipocampo. La investigación permite además entender mejor los déficits en memoria social de las personas con esquizofrenia.
  • El primer autor del trabajo es el Dr. Félix Leroy, que se incorporó recientemente al Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante, procedente de la Universidad de Columbia, con una beca ERC joven investigador de la Unión Europea para estudiar las interacciones sociales.
  • En el trabajo ha colaborado el Nobel Eric Kandel, experto en memoria.

Un neuropéptido denominado encefalina, compuesto por 5 aminoácidos, es fundamental para que el encuentro con alguien que no hemos visto con anterioridad quede archivado en nuestra memoria, según un estudio llevado a cabo en ratones, una especie social, como la nuestra, por lo que los resultados pueden extrapolarse a humanos.

El estudio, cuyo primer autor es el Dr. Félix Leroy, se ha publicado en “Molecular Psychiatry” y proporciona un mecanismo hasta ahora desconocido para el almacenamiento de la memoria, en el que la acción de neuronas inhibidoras locales produce una plasticidad sináptica de larga duración, indispensable para la formación de la memoria social, a través de la liberación del neuropéptido encefalina y su acción sobre los receptores opioides delta.

La encefalina tiene una función depresora o inhibitoria de la comunicación neuronal, y la producen las neuronas VIP, localizadas en una pequeña zona del hipocampo denominada CA2, que se sabe que está implicada en la formación de la memoria social.

La plasticidad sináptica hace referencia a los cambios que se producen en la intensidad de la comunicación entre las neuronas, y es el principal mecanismo implicado en la memoria y el aprendizaje.

El doctor Félix Leroy, que se incorporó recientemente al Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante con una beca ERC para estudiar la memoria social, es el primer autor de este trabajo liderado por Steve Siegelbaum, de la Universidad de Columbia, donde Leroy hizo su estancia posdoctoral. También ha contado con la colaboración del Nobel Eric Kandel, experto en memoria, que ha revisado el manuscrito y ha aportado financiación.

Las neuronas VIP se llaman así porque producen un péptido que fue aislado inicialmente en el intestino, al que se denominó péptido intestinal vasoactivo (en inglés VIP de vasoactive intestinal peptide). Las células VIP actúan en el hipocampo como neuronas desinhibitorias, porque frenan a las neuronas inhibitorias. Así las neuronas excitadoras pueden activarse de una forma indirecta.

memoria social
La actividad de las neuronas VIP (marcada en verde) aumenta en el hipocampo cuando los ratones interaccionan con individuos nuevos. Imagen: Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante

Estas neuronas VIP, localizadas en la región CA2 del hipocampo, integran la actividad de dos zonas distintas: la corteza entorrinal (una especie de recibidor de estímulos que da acceso al hipocampo) y CA3, una de las tres zonas en que se divide el hipocampo (junto con CA1 y CA2). A su vez los axones de las células piramidales de CA3 envían la información a CA1 y CA2 mediante unas fibras llamadas colaterales de Schaffer. De esta forma las neuronas VIP integran la actividad del hipocampo a través del neuropéptido modulador encefalina.

Se ha visto en ratones que las neuronas VIP, implicadas en la formación de la memoria social, muestran una mayor actividad durante el encuentro con un individuo desconocido que frente a otro familiar y también ante un objeto nuevo. Con la liberación de encefalina por las interneuronas VIP en CA2, se induce un tipo especial de plasticidad, denominada ITDP, que es fundamental para la formación de la memoria social, como ha demostrado este estudio.

“La liberación del neuropéptido encefalina en el hipocampo promueve la formación de la memoria a través de la plasticidad heterosináptica, que tiene lugar por una activación débil pero sincronizada de forma muy precisa de las dos entradas procedentes de la corteza entorrinal y CA3. Este proceso, denominado plasticidad dependiente del tiempo de entrada (Input-timing-dependent plasticity o ITDP), se sabe que está implicado en el almacenamiento de la memoria social dependiente de CA2 según un estudio anterior de Leroy y Siegelbaum publicado en la revista “Neuron” en 2017. Sin embargo, se desconocía hasta ahora la fuente de la encefalina y su mecanismo de liberación por la actividad neuronal durante la interacción social” detalla Leroy.

Aplicación en esquizofrenia

Otro punto fuerte de este trabajo del Dr. Leroy es su aportación para uno de los síntomas negativos de la esquizofrenia: “La disfunción de CA2 ha sido implicada en la esquizofrenia en humanos y se cree que contribuye a los déficits de memoria social que se observan en un modelo de ratón de la microdeleción 22q11.2 que es el mayor factor de riesgo genético para padecer esquizofrenia. Una mejor comprensión de cómo los opioides endógenos regulan la función de la CA2 contribuirá a una mejor comprensión de los mecanismos de la enfermedad”, explica Félix Leroy.

“Hasta ahora las interacciones sociales no habían sido relacionadas con los receptores de opioides, pero mi investigación demuestra una posible conexión, porque involucra estos receptores, y específicamente el receptor delta, en la formación de memoria social y eso podría ayudar a explicar por qué los antagonistas de estos receptores ayudan a los pacientes con esquizofrenia”, detalla Leroy. A finales de 2020 se publicó un metaanálisis en la revista Neuropsychopharmacology que revela que los antagonistas de opioides mejoran los síntomas de la esquizofrenia, aunque sus mecanismos de acción son desconocidos todavía.

“Por los modelos de ratón de esquizofrenia sabemos que la zona CA2 está mal regulada en esta patología, y que esos ratones no pueden formar memoria social. Y lo que estamos haciendo ahora es ver cómo la plasticidad que hemos demostrado en esta publicación se puede aprovechar para rescatar la capacidad de formar memoria social en estos animales”

Para continuar con esta investigación el Dr. Leroy cuenta con el apoyo de la fundación Brain and Behavior de Nueva York, que se dedica al estudio de las enfermedades psiquiátricas y que le ha concedido una beca NARSAD.

El doctor Félix Leroy se incorporó a finales de 2020 al Instituto de Neurociencias UMH-CSIC en Alicante con una beca ERC de la EU y una beca CIDEGENT de la Generalitat Valenciana para dirigir el grupo “Cognición e Interacciones Sociales” que investiga los circuitos neurales que controlan las interacciones sociales entre roedores.

“Nuestra investigación se centra en determinar los mecanismos basados en circuitos mediante los cuales las regiones cerebrales como el hipocampo y la corteza prefrontal transmiten información cognitiva al hipotálamo para modular comportamientos motivados innatos, como la sociabilidad o la agresión. La comprensión de las funciones normales y disfuncionales de estos circuitos es de importancia crítica en los trastornos psiquiátricos”, explica Félix Leroy.

Referencia: Leroy, F., de Solis, C.A., Boyle, L.M. et al. Enkephalin release from VIP interneurons in the hippocampal CA2/3a region mediates heterosynaptic plasticity and social memory. Mol Psychiatry (2021). https://doi.org/10.1038/s41380-021-01124-y

 

 

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