- Craig Venter, figura clave en la secuenciación del genoma humano y en el desarrollo de la biología sintética, ha fallecido a los 79 años.
- Su trayectoria, marcada por avances científicos y controversias, transformó la genómica en una disciplina rápida, digital y aplicada.
El científico estadounidense Craig Venter, una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la genómica contemporánea, ha fallecido a los 79 años en San Diego, según ha comunicado el Instituto J. Craig Venter (JCVI). La muerte se ha producido tras una breve hospitalización derivada de efectos inesperados relacionados con el tratamiento de un cáncer recientemente diagnosticado.
Marcada tanto por sus contribuciones científicas como por su personalidad y posicionamientos, la figura de Craig Venter es conocida por su indudable contribución en la transformación de la genética y la genómica. “Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente y construir lo que aún no existe”, ha señalado Anders Dale, presidente del JCVI, destacando también su influencia en el desarrollo de la biología sintética.
A lo largo de su carrera, Venter contribuyó notablemente a la obtención de los primeros borradores del genoma humano y fue responsable de avances relevantes para la construcción de genomas sintéticos, entre los que se incluyen la primera célula bacteriana controlada por un genoma de diseño.

Craig Venter y su impacto en la secuenciación del genoma humano y la biología sintética
La trayectoria de Craig Venter está estrechamente ligada a uno de los hitos científicos más relevantes de finales del siglo XX: la secuenciación del genoma humano. A finales de los años noventa, Venter fundó Celera Genomics y lideró un proyecto paralelo al consorcio público internacional que buscaba descifrar la secuencia completa del ADN humano.
Tal y como recuerda Lluís Montoliu, investigador del CNB-CSIC, a Science Media Center, la relación entre ambos proyectos para secuenciar el genoma humano fue más compleja de lo que se suele describir. Aunque a menudo se presentó como una competición, en la práctica existió una interdependencia entre la cartografía genómica generada por el proyecto público y los datos masivos obtenidos por Celera mediante la estrategia de secuenciación “shotgun”. Este método, basado en fragmentar el ADN en múltiples segmentos para posteriormente ensamblarlos, permitió acelerar notablemente el proceso.
El resultado fue la publicación simultánea en 2001 de dos versiones del genoma humano, una en la revista Science, liderada por Venter, y otra en Nature, fruto del consorcio público. Este logro marcó el inicio de una nueva etapa para la biomedicina y el diagnóstico genético.
Más allá del genoma humano, Venter desempeñó un papel destacado en la expansión de la genómica hacia nuevos territorios. Por ejemplo, lideró la expedición Sorcerer II, que utilizó la metagenómica para analizar la diversidad microbiana de los océanos, identificando millones de nuevos genes y ampliando el conocimiento sobre los ecosistemas marinos.
Otro de sus hitos fue la creación de la primera célula bacteriana controlada por un genoma sintético, avance que representa uno de los mayores logros en la comprensión de la vida. Este trabajo sentó las bases para el desarrollo de la biología sintética, con posibles aplicaciones en salud, energía y medio ambiente.
En paralelo a su actividad científica, Venter mantuvo una intensa faceta empresarial. Además de Celera Genomics, participó en la creación de empresas como Synthetic Genomics, Human Longevity, Inc. (centrada en el estudio del envejecimiento y la medicina personalizada) y Diploid Genomics (enfocada en integrar datos genéticos y clínicos para medicina de precisión y creada a principios de este año).
Sebastián Chávez de Diego, Catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro del grupo de Expresión Génica en Eucariontes, destaca el carácter visionario de Venter y su capacidad para introducir maneras de gestión empresarial en grandes proyectos científicos: “Se propuso metas que parecían fuera de alcance e incorporó un modo de hacer las cosas que en la ciencia académica no se conocía”.
Una figura influyente y controvertida en la historia de la ciencia que deja un legado en la genómica actual
La figura de Craig Venter ha estado marcada tanto por sus contribuciones científicas como por su personalidad y posicionamientos. Prueba de su peculiaridad es que su ADN fue uno de los utilizados en la secuenciación a nivel privado del genoma humano. “¿Podemos pensar en algo más narcisista que secuenciar tu propio genoma para que el resto del mundo lo use de referencia?”, indica Lluís Montoliú, quien señala a Venter como uno de los científicos más influyentes, vehementes, agresivos y ambiciosos de nuestra época. “Seguramente una personalidad irrepetible que merece ser recordada no por sus frecuentes posicionamientos personalistas, sino por sus aportaciones”, indica el investigador.
Más allá de la controversia, su papel resultó determinante en la transformación del conocimiento del genoma humano. Su impulso contribuyó, junto a otros avances tecnológicos y científicos, a la drástica reducción del coste de la secuenciación genómica en apenas unas décadas. Este cambio ha facilitado que, en la actualidad, la secuenciación de genomas completos sea accesible y tenga aplicaciones crecientes tanto en investigación como en el ámbito clínico.
La muerte de Craig Venter marca el final de una etapa clave para la genómica contemporánea. Sin embargo, su legado permanece en la manera en que hoy se estudia, interpreta y utiliza la información genética, así como en el desarrollo de áreas como la biología sintética, que continúan ampliando las posibilidades de la investigación biomédica.

