Una vacuna preventiva y dos medicamentos dirigidos contra RAS ofrecen resultados relevantes en diferentes etapas del cáncer de páncreas, aunque algunos de ellos todavía deben confirmarse en estudios más amplios.
El cáncer de páncreas continúa siendo uno de los tumores con peor pronóstico. En España se estimaron más de 10.000 nuevos diagnósticos en 2025 y la supervivencia a cinco años sigue siendo reducida.
Una de las principales dificultades es que la enfermedad puede crecer durante un tiempo sin causar síntomas claros. Cuando aparecen molestias como dolor abdominal, pérdida de peso o ictericia, el tumor puede haberse extendido o no ser operable.
Sin embargo, el conocimiento de las alteraciones genéticas que impulsan este cáncer está permitiendo desarrollar estrategias más precisas. Un ejemplo destacado es la alteración del gen KRAS, que codifica una proteína relacionada con el crecimiento celular. La gran mayoría de los adenocarcinomas ductales de páncreas, el tipo más frecuente de cáncer pancreático, contienen mutaciones en KRAS que favorecen la multiplicación y supervivencia de las células tumorales.
Durante mucho tiempo, la proteína KRAS se consideró una diana muy difícil de bloquear con medicamentos. Los resultados de tres estudios presentados o publicados en 2026 muestran que esta situación está cambiando, desde la prevención en personas con riesgo hereditario hasta el tratamiento de la metástasis.

Una vacuna para adelantarse al desarrollo del cáncer de páncreas
Investigadores del Centro Oncológico Kimmel de Johns Hopkins han probado una vacuna denominada mKRAS-VAX en personas con riesgo elevado a desarrollar cáncer de páncreas. mKRAS-VAX está formada por fragmentos de proteínas que representan seis mutaciones frecuentes de KRAS. Su objetivo es enseñar al sistema inmunitario a reconocer y eliminar células que contienen estas alteraciones antes de que evolucionen hacia un tumor invasivo.
El ensayo incluyó a 20 personas con predisposición hereditaria al cáncer de páncreas y alguna anomalía detectada mediante pruebas de imagen. Tras recibir cuatro dosis, 18 participantes desarrollaron una respuesta significativa de linfocitos T frente a las formas mutadas de KRAS.
Algunas de las células inmunitarias generadas por la vacunación seguían presentes dos años después. Además, durante una mediana de seguimiento de 16,5 meses, ninguna persona participante desarrolló cáncer de páncreas ni una lesión de alto riesgo que requiriera cirugía.
En cuanto a los efectos adversos, estos fueron leves o moderados. Los más frecuentes incluyeron reacciones en el lugar de la inyección, cansancio, escalofríos y síntomas parecidos a los de la gripe.
Los resultados de la vacuna mKRAS-VAX frente al cáncer de páncreas son prometedores. “Demuestran que la vacunación contra la mutación del gen KRAS puede generar respuestas inmunitarias duraderas en personas con riesgo hereditario de padecer cáncer de páncreas y respaldan la realización de más ensayos clínicos con este enfoque”, ha señalado Michael Goggins, director del Laboratorio de Detección Precoz del Cáncer de Páncreas de la Universidad Johns Hopkins y coautor principal del estudio.
Sin embargo, todavía no se puede afirmar que la vacuna prevenga el cáncer. El estudio tenía pocos participantes y se diseñó principalmente para comprobar su seguridad y su capacidad para activar el sistema inmunitario. Serán necesarios ensayos más amplios y prolongados.
Vacunas contra el cáncer de páncreas
mKRAS-VAX no es la primera vacuna frente al cáncer de páncreas. Otra vacuna en investigación, autogene cevumeran, se fabrica de manera individual a partir de las mutaciones identificadas en el tumor de cada paciente y se administra después de la cirugía, con la intención de ayudar al sistema inmunitario a reconocer posibles células tumorales que hayan permanecido en el organismo. Actualmente está en marcha un ensayo de fase 2 que evaluará si añadir la vacuna al tratamiento habitual reduce realmente el riesgo de recaída.
Zoldonrasib se dirige a una mutación concreta de KRAS
El segundo avance frente al cáncer de páncreas está relacionado con zoldonrasib, un medicamento oral diseñado para bloquear la proteína producida por la mutación KRAS G12D, alteración que aparece aproximadamente en cuatro de cada diez cánceres de páncreas. Zoldonrasib se une de manera selectiva a la proteína alterada y trata de interrumpir las señales que favorecen el crecimiento del tumor.
Un ensayo de fase 1/2 evaluó zoldonrasib junto a la quimioterapia en 81 pacientes con cáncer de páncreas metastásico que todavía no habían recibido tratamiento para la enfermedad avanzada. Entre las personas con seguimiento suficiente, el tumor se redujo en el 82% de las tratadas con mFOLFIRINOX y en el 61% de las que recibieron una combinación de gemcitabina y nab-paclitaxel.
Además, mediante biopsia líquida de los pacientes, los investigadores encontraron que todos los pacientes evaluables presentaban una reducción de al menos el 50% del ADN con la mutación KRAS G12D.
Estos resultados son positivos, pero todavía iniciales. En la actualidad, un estudio internacional de fase 3 ya está evaluando si añadir zoldonrasib mejora la supervivencia.
Daraxonrasib mejora la supervivencia en segunda línea
Finalmente, un tercer estudio plantea la utilidad del daraxonrasib frente al cáncer de páncreas metastásico. Daraxonrasib es un inhibidor oral que actúa sobre distintas proteínas RAS en estado activo. A diferencia de zoldonrasib, no se limita a una única mutación de KRAS. Esta característica podría permitir que sea útil en una población más amplia de pacientes.
En este caso, los datos clínicos corresponden a RASolute 302, un ensayo internacional de fase 3 en el que participaron 500 pacientes con este tipo de cáncer que habían recibido una primera línea de quimioterapia. El ensayo evaluó el efecto de tomar daraxonrasib o recibir una segunda pauta de quimioterapia.
La mediana de supervivencia global fue de 13,2 meses con daraxonrasib y de 6,7 meses con quimioterapia. La mediana de tiempo sin progresión de la enfermedad también fue mayor en el grupo que recibió darxonrasib: 7,2 meses frente a 3,6 meses. Además, el 31,6% de los pacientes tratados con daraxonrasib presentó una reducción importante o desaparición visible del tumor. En el grupo de quimioterapia, esta respuesta se observó en el 11,2%.
“Este es el primer inhibidor de RAS evaluado en un ensayo aleatorizado a gran escala en pacientes con cáncer de páncreas, y demuestra el importante impacto que estos nuevos medicamentos pueden tener en el tratamiento de la enfermedad”, ha indicado Brian Wolpin, investigador del Centro Dana Faber que ha dirigido el estudio. “Es emocionante ver que pronto podremos ayudar a los pacientes con cáncer de páncreas metastásico de formas que antes no podíamos, mejorando tanto la supervivencia como la calidad de vida”.
Tres avances con un mismo objetivo: mejorar el control del cáncer de páncreas
Los tres estudios muestran que conocer mejor las alteraciones moleculares del cáncer de páncreas puede facilitar la prevención, la selección de tratamientos y el seguimiento de la respuesta.
En personas con predisposición hereditaria, una vacuna contra mutaciones frecuentes de KRAS podría complementar los programas de vigilancia en el futuro. Su potencial utilidad sería ayudar al sistema inmunitario a eliminar células alteradas antes de que aparezca un tumor invasivo.
En pacientes que ya tienen cáncer metastásico, el análisis molecular permite identificar mutaciones concretas y seleccionar tratamientos dirigidos. Zoldonrasib, por ejemplo, se está estudiando únicamente en tumores con KRAS G12D. En este mismo escenario, el ADN tumoral circulante podría convertirse en una herramienta para seguir la respuesta al tratamiento mediante una muestra de sangre. No obstante, todavía es necesario determinar hasta qué punto su reducción anticipa un beneficio duradero para el paciente.
De momento, Daraxonrasib es el candidato más avanzado de los tres, porque ya ha mostrado una mejora de la supervivencia en un ensayo aleatorizado de fase 3. Aun así, su incorporación a la práctica clínica dependerá de la evaluación de las agencias reguladoras.
En conjunto, los tres avances refuerzan a KRAS y RAS como dianas terapéuticas para prevenir, seleccionar tratamientos y mejorar el control del cáncer de páncreas.
Fuentes
Haldar SD, et al. First-in-human testing of a mutant KRAS vaccine for pancreatic cancer interception in high-risk cohorts. Cancer Discov. 2026 Jul 16. DOI: 10.1158/2159-8290.CD-25-2245
RAS(ON) Inhibitor Doubles Median Overall Survival in Results of Phase 3 Trial for Patients with Metastatic Pancreatic Cancer. https://www.dana-farber.org/newsroom/news-releases/2026/rason-inhibitor-doubles-median-overall-survival-in-results-of-phase-3-trial-for-patients-with-metastatic-pancreatic-cancer
Experimental KRAS Vaccine Generates Immune Response Against Pancreatic Cancer in People at High Risk. https://www.hopkinsmedicine.org/news/newsroom/news-releases/2026/07/experimental-kras-vaccine-generates-immune-response-against-pancreatic-cancer-in-people-at-high-risk
KRAS G12D–Mutated Metastatic Pancreatic Cancer: Zoldonrasib Plus Chemotherapy. https://ascopost.com/news/july-2026/kras-g12d-mutated-metastatic-pancreatic-cancer-zoldonrasib-plus-chemotherapy/

