Bacterias intestinales contribuyen a algunas enfermedades oculares genéticas

Amparo Tolosa, Genotipia

 

Un estudio en ratones plantea que en algunas enfermedades oculares de origen genético también podrían intervenir bacterias intestinales.

Alteraciones en el gen CRB1 están relacionadas con enfermedades hereditarias de la visión como la amaurosis congénita de Leber o la retinosis pigmentaria. Hasta el momento, estas enfermedades se consideraban eminentemente genéticas. Sin embargo, una reciente investigación del University College of London y la Universidad Sun Yat-sen de China plantea que en su desarrollo también podrían intervenir bacterias intestinales que se han desplazado desde su nicho habitual a la retina. “Hemos hallado un vínculo inesperado entre el intestino y el ojo, que podría ser la causa de la ceguera en algunos pacientes”, ha señalado Richard Lee, investigador del Instituto de Oftalmología de la University College of London y el Hospital Moorfields.

enfermedades oculares
En España CBR1 es el principal gen alterado en pacientes con retinosis pigmentaria y amaurosis congénita de Leber. En la imagen: diferentes capas de células nerviosas en la retina. Wei Li, National Eye Institute, National Institutes of Health, EEUU.

Nueva función en intestino para el gen CRB1

CRB1 codifica para una proteína esencial para la visión, que se expresa en el epitelio de la retina y participa en las interacciones entre células y el mantenimiento de la polaridad celular.

Hasta el momento, debido a su conexión con enfermedades oculares, se había analizado principalmente su función y papel en la retina. El reciente estudio, realizado con ratones, indica que el gen también se expresa en el tracto intestinal y su alteración puede contribuir a las enfermedades oculares.

Los investigadores utilizaron un modelo en ratón con una mutación que compromete la producción de proteína CRB1 y deriva en la degeneración de la retina.  El equipo detectó que la alteración del gen no solo afecta a la unión de las células que delinean la retina sino que también compromete parte del epitelio gastrointestinal y su función como barrera frente a ciertas bacterias. Además, los investigadores encontraron que la ausencia de función Crb1 estaba asociada a la presencia de bacterias en las retinas en degeneración. Y, lo más importante, la degeneración de la retina dependía de la presencia de dichas bacterias.

A partir de estos resultados los investigadores concluyeron que la pérdida de la integridad del epitelio gastrointestinal deriva en que algunas bacterias puedan pasar a la circulación y llegar a la retina, donde contribuyen a la degeneración provocada por la falta de función de Crb1 en este tejido.

Degeneración de la retina tratable con antibióticos

Establecido un mecanismo por el que la alteración de Crb1 en el epitelio gastrointestinal puede influir sobre la degeneración de la retina, los investigadores se plantearon si sería posible revertir este fenotipo.

El equipo detectó que tanto la manipulación sistémica de microorganismos como el tratamiento con antibióticos permitía restaurar la retina. La restauración de la expresión de Crb1 en el tracto intestinal también redujo las lesiones en la retina de forma significativa.

Implicaciones en el tratamiento

Los resultados del trabajo explican por qué habitualmente los pacientes con enfermedades de la retina causadas por alteración de CRB1 muestran fenotipos tan heterogéneos. A la contribución genética se suma la translocación de bacterias debido a la alteración de la barrera intestinal. Y puesto que las bacterias implicadas son diversas, su contribución deriva en diferentes fenotipos.

Los investigadores destacan que la degeneración retiniana dependiente de la translocación de bacterias tiene implicaciones más allá de las distrofias retinianas “Aunque las degeneraciones retinianas se han considerado durante mucho tiempo patologías oculares locales susceptibles de tratamiento intraocular, nuestros resultados aportan pruebas de que la distrofia retiniana asociada a Crb1 es un trastorno multiorgánico que puede ser susceptible de tratamiento antimicrobiano”, concluyen en el artículo.

De momento, los investigadores planean realizar estudios clínicos para confirmar si el mecanismo detectado en ratones es extensible a humanos y la ruptura del equilibrio del epitelio intestinal y translocación de bacterias pueden causar ceguera. Y sobre todo para determinar si el tratamiento con antimicrobianos puede prevenir la ceguera.

Artículo científico: Peng S, et al. CRB1-associated retinal degeneration is dependent on bacterial translocation from the gut. Cell. 2024 Mar 14;187(6):1387-1401.e13. doi: 10.1016/j.cell.2024.01.040.

Fuente: Blindness from some inherited eye diseases may be caused by gut bacteria. https://www.ucl.ac.uk/news/2024/feb/blindness-some-inherited-eye-diseases-may-be-caused-gut-bacteria

 

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