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Terapias con células CAR-T para facilitar el trasplante de riñón

El tratamiento con células CAR-T permite realizar trasplante de riñón en pacientes donde existe un alto riesgo de rechazo debido al que el sistema inmunitario es muy sensible a atacar el tejido de un donante.

Para muchas personas con enfermedad renal terminal, el trasplante representa la mejor opción para recuperar calidad de vida. Sin embargo, no todos los pacientes tienen las mismas posibilidades de recibir un órgano compatible. A la dificultad habitual de encontrar donante, en algunos pacientes se suma que el sistema inmunitario produce niveles muy elevados de anticuerpos capaces de reconocer y atacar los tejidos que no son propios. En los casos más extremos, esta situación deriva en que un paciente sea compatible con menos de uno de cada mil donantes, lo que puede traducirse en años de espera y dependencia prolongada en la diálisis. 

Dos estudios recientes publicados en The New England Journal of Medicine plantean una posible solución basada en la reprogramación de células inmunitarias, las conocidas terapias CAR-T.  Este tratamiento consiguió reducir los anticuerpos que bloquean el acceso al trasplante en tres pacientes y permitió que recibieran un nuevo riñón. Los trabajos, desarrollados por equipos de la Universidad de Pennsylvania, La Universidad de NYU Langone, el Hospital General de Massachusetts y la Universidad de Berlín, proporcionan las primeras evidencias clínicas de que las células CAR-T podrían utilizarse para preparar a determinados pacientes antes del trasplante renal. 

La aplicación de las células CAR-T se extiende a mejorar el trasplante de riñón. Imagen: Canva.
La aplicación de las células CAR-T se extiende a mejorar el trasplante de riñón. Imagen: Canva.

El problema de los anticuerpos anti-HLA en el trasplante renal

La enfermedad renal terminal tiene pocas opciones terapéuticas: diálisis o trasplante. La diálisis permite sustituir parte de la función de filtrado del riñón, pero requiere sesiones frecuentes y prolongadas, lo que repercute considerablemente sobre la calidad de vida de los pacientes. El trasplante, cuando es posible, reduce muchas de las limitaciones asociadas a la diálisis y permite recuperar una vida más estable.

En pacientes altamente sensibilizados frente a antígenos HLA, el trasplante renal se complica porque el sistema inmunitario ya está preparado para reaccionar contra muchos posibles donantes. Esto ocurre porque conserva anticuerpos frente a moléculas HLA ajenas, que pueden reconocer el órgano trasplantado como extraño y favorecer el rechazo. También existen células inmunitarias capaces de mantener su producción. 

Existen algunas estrategias de desensibilización, como el intercambio plasmático o fármacos destinados a reducir o bloquear anticuerpos. No obstante, no siempre consiguen una reducción suficiente ni duradera en los pacientes con mayor grado de sensibilización.

En este escenario, diferentes grupos de investigación se plantearon si las terapias CAR-T podrían aportar una nueva herramienta. La premisa fue que, en lugar de actuar sobre los anticuerpos, se podría reprogramar al sistema inmunitario para eliminar las poblaciones celulares que los producen.

Cómo utilizar las células CAR-T para facilitar el trasplante de riñón 

Las terapias con células CAR-T se basan en extraer linfocitos T del propio paciente, modificarlos en el laboratorio para que reconozcan una diana concreta e introducirlos de nuevo para que activen una respuesta inmunitaria frente a las células que muestran esa diana. 

Hasta ahora, las terapias CAR-T se utilizan principalmente en cáncer, desde donde se han extendido a algunas enfermedades autoinmunes como el lupus. Los dos estudios publicados en The New England Journal of Medicine trasladan esta estrategia al trasplante renal, con el objetivo de reducir las células responsables de mantener los anticuerpos anti-HLA.

El primero de los trabajos corresponde a un ensayo clínico de fase 1 desarrollado por investigadores de la Universidad de Pennsylvania, la Universidad de NYU Langone y el Hospital General de Massachusetts. En este estudio, dos pacientes con enfermedad renal terminal y alta sensibilización recibieron una combinación de células CAR-T dirigidas frente a CD19 y BCMA. CD19 está presente en los linfocitos B, incluidas células de memoria, mientras que BCMA se expresa en células plasmáticas, que producen anticuerpos. Al actuar sobre ambas poblaciones, los investigadores buscaban reducir de forma más profunda y sostenida los anticuerpos anti-HLA que hacían muy improbable el trasplante.

Tras el tratamiento, los dos pacientes experimentaron una reducción suficiente de los anticuerpos como para poder recibir un riñón. Ambos fueron trasplantados con éxito y no presentaban, en el momento de la publicación, signos de rechazo ni reaparición de anticuerpos específicos contra el donante.

El segundo estudio, realizado por un equipo de Charité – Universitätsmedizin Berlin, describe un caso tratado mediante uso compasivo. En esta ocasión, la paciente, que ya había recibido un trasplante renal que falló a los 10 años, recibió células CAR-T dirigidas únicamente frente a CD19. Este tratamiento logró reducir los anticuerpos anti-HLA hasta permitir un nuevo trasplante renal cinco meses después. Según la información disponible, continúa con inmunosupresión estándar y ha recuperado la actividad laboral. 

Una vía inicial para ampliar el acceso al trasplante renal

Los resultados son prometedores, pero todavía proceden de muy pocos pacientes. En los casos descritos no se han reportado eventos adversos graves como neurotoxicidad o síndrome de liberación de citocinas, complicaciones que pueden producirse en algunos pacientes tratados con CAR-T. También se observó una recuperación gradual de poblaciones inmunitarias sanas.

Aun así, la terapia CAR-T es un tratamiento complejo, personalizado y con necesidad de seguimiento estrecho. Los próximos estudios deberán aclarar cuánto dura la reducción de anticuerpos anti-HLA, qué pacientes podrían beneficiarse más, qué dosis son adecuadas y cómo integrar este procedimiento en los programas de trasplante renal.

De momento, los tres casos no bastan para cambiar la práctica clínica general. Sin embargo, muestran que actuar sobre las células responsables de los anticuerpos anti-HLA puede reducir una de las barreras más difíciles del trasplante renal. Para pacientes con enfermedad renal terminal y sensibilización extrema, las células CAR-T podrían abrir una opción terapéutica donde antes las posibilidades eran muy reducidas.

Artículos científicos

Schrezenmeier J, et al. Kidney Transplantation after Clearing Anti-HLA Antibodies with CD19 CAR T Cells. N Engl J Med. 2026 Jun 4;394(21):2166-2168. DOI: 10.1056/NEJMc2517277

Bhoj VG, et al. Kidney Transplantation in Two Highly Sensitized Candidates after CAR T-Cell Therapy. N Engl J Med. 2026 Jun 4;394(21):2117-2125. DOI: 10.1056/NEJMoa2513428

Fuentes:

New CAR T treatment opens doors for kidney patients. https://www.pennmedicine.org/news/new-cart-treatment-opens-doors-for-kidney-patients 

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